El colegio suele ser una etapa muy dolorosa para algunos niños. Hemos visto casos de bullying que terminan por afectar la vida futura de algún niño. Evan Hill, un niño de Zelanda, tuvo que soportar los insultos y burlas de sus compañeros por sus grandes dientes. Lo llamaban “el niño conejo” por sus grandes dientes delanteros. Los dientes de Evan eran tan grandes que le costaba, incluso, cerrar la boca completamente. El pequeño Evan sufría mucho. Sus padres no tenían el dinero suficiente para pagar una cirugía que corrigiera su dentadura.
Pero como en esta vida todo es posible y la solidaridad de las personas puede ser muy grande, las cosas para Evan cambiaron radicalmente. Su caso se hizo público y su madre, Bárbara, comenzó una campaña para recaudar fondos a través de internet. El caso de Evan conmovió a muchas personas y en poco tiempo lograron recaudar una gran cantidad de dinero. De todas partes del mundo, llegaban mensajes de apoyo y solidaridad para la familia.
Evan empezó un tratamiento que duró 5 años. Todos los meses asistía al consultorio de un dentista. El especialista le dijo a sus padres que el caso de Evan, era el más difícil de su larga carrera, sin embargo, el doctor aseguró que ayudaría a Evan.
Gracias a los esfuerzos del médico, los dientes frontales de Evan se han desplazado 15 mm. El dinero que quedó, fue donado por la familia a una fundación de caridad que resuelve problemas similares en niños.









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